La política y los Derechos Humanos en la primera semana del Mundial de Fútbol de Catar

La jineta que iban a usar los capitanes de selecciones europeas para manifestarse a favor de los derechos de las comunidades LGBTIQ+.

El cuestionamiento a Catar no se ha detenido desde que fue elegido como sede del Mundial de Fútbol. Las violaciones sistemáticas a los derechos humanos han copado la agenda de la prensa internacional. En este reportaje revisamos qué dicen las agencias internacionales de DD.HH. sobre Catar -y también sobre Europa y su prontuario-, abordamos las manifestaciones iraníes, las protestas sobre los derechos de las comunidades LGBTIQ+ y la explotación de los futbolistas previa a la cita planetaria.

Antes de comenzar el mundial, el presidente de la FIFA Gianni Infantino hizo dos solicitudes: la primera, que durante el tiempo en que durara el Mundial de Fútbol se detuviera la guerra ruso-ucraniana; y, a las federaciones de fútbol participantes, que durante el torneo no se levantaran discursos políticos. En ambas solicitudes falló.

El fútbol, al ser político, inevitablemente será escenario de manifestaciones relacionadas a las realidades de los países y, sobre todo, durante una vitrina tan grande e importante como lo es el Mundial de Fútbol. Es así que durante la primera semana de uno de los mundiales con mayor cantidad de controversias, la agenda internacional ha estado copada con más que los 90 minutos en la cancha.

El doble discurso de los derechos humanos

Los cuestionamientos del mundo por las sistemáticas violaciones a los derechos humanos que toman lugar en Catar han sido el tema más recurrente para la prensa internacional. Se les ha preguntado a entrenadores y jugadores, quienes, en su mayoría, han tratado de evitar el tema. 

Sobre el desarrollo y aseguramiento de los DD.HH. en el país, el reporte de 2021 de Human Rights Watch es muy decidor. La fuerza laboral migrante en Catar es de más de 2 millones de personas, lo que significa el 95% de su fuerza laboral. En este contexto, el informe destaca el abuso y explotación de las y los trabajadores migrantes, quienes dependen de quienes les emplean para mantener su permiso de residencia, para mantener su vivienda y para tener alimentación. “La confiscación de pasaportes, las elevadas tarifas de contratación y las prácticas engañosas de contratación permanecen en gran parte impunes. Los trabajadores tienen prohibido afiliarse a sindicatos o ejercer su derecho de huelga”, indica el documento.

Trabajadores en Catar en plena construcción de un estadio para la Copa Mundial de Fútbol.

Sobre el derecho de las mujeres, el reporte profundizó en lo discriminatorio que resulta el sistema de tutela masculina en el país. En ese sentido, las mujeres deben obtener permiso para casarse, estudiar en el extranjero con becas del gobierno, trabajar en puestos gubernamentales y recibir atención de salud reproductiva. El sistema también niega a las mujeres la autoridad para actuar como tutoras principales de sus hijas, incluso cuando están divorciadas y tienen la custodia legal. Catar tampoco tiene leyes sobre violencia doméstica ni medidas para proteger a las sobrevivientes y enjuiciar a los abusadores. 

La libertad de expresión en Catar también se vio cuestionada luego de que las autoridades del país cortaran la transmisión en vivo de un canal de televisión danés. Posteriormente, la Oficina Internacional de Medios de Catar se disculpó por lo sucedido. Sobre este tema, el informe de Human Rights Watch señala que el código penal en Catar tipifica como delito emitir cualquier crítica en relación al país, insultar la bandera, difamar la religión e incitar a “derrocar al régimen”. La ley también condena con un máximo de tres años de prisión y/o una multa económica para cualquier persona condenada por difundir «noticias falsas» (un término que no está definido en la ley) en Internet o por publicar en línea contenido que “viole valores o principios sociales” o “insulte o calumnie a otras personas”.

Momento en que autoridades de Catar interrumpen la transmisión danesa.

A pesar de la evidencia que han levantado diversas organizaciones relacionadas a DDHH, algunas voces han llamado la atención de un doble discurso. En ese sentido, el presidente de la FIFA Gianni Infantino, en una larga conferencia de prensa, acusó de hipocresía a occidente. “Soy europeo. Por lo que hemos estado haciendo durante 3 mil años en todo el mundo, deberíamos disculparnos por los próximos 3 mil años antes de dar lecciones morales. Esta lección moral unilateral es solo hipocresía”. 

También, el director técnico de Irán, el portugués Carlos Queiroz, en conversación con un periodista inglés que le preguntó qué se sentía dirigir la selección de un país que no respeta los Derechos Humanos de las mujeres, le dijo que debería también “pensar lo que pasa con los inmigrantes en Inglaterra”. Sobre esto, Amnistía Internacional, reconocida organización observadora y denunciante de violaciones a los Derechos Humanos, ha sido muy crítica de cómo el Reino Unido ha tratado las migraciones. En su informe 2021/2022 indicó que el gobierno inglés introdujo cambios en las normas de migración y propuso nueva legislación que pondría más trabas para solicitar asilo en el país. Según el reporte, “el proyecto de Ley de Nacionalidad y Fronteras contenía disposiciones que penalizaban a las personas solicitantes de asilo en función de cómo llegaban al país y cuándo solicitaban asilo, así como reformas que criminalizaban aún más a este colectivo”. En esta misma línea, el gobierno también anunció un aumento importante de vuelos para llevar a cabo deportaciones y, según Amnistía Internacional, las personas deportadas no habían tenido un “acceso a asesoramiento jurídico adecuado y sin que se hubieran examinado debidamente sus solicitudes”.

Cabe también destacar que durante los últimos años, el gobierno inglés trató de limitar de manera importante el derecho a la libertad de reunión (derecho ampliamente asegurado en el sistema internacional de Derechos Humanos, al igual que el de migrar). A través del proyecto de Ley de Policía, Delincuencia, Imposición de Penas y Tribunales se ampliaban las facultades de la policía para prohibir, limitar o restringir las protestas “ruidosas” o “problemáticas”.

La idea de limitar el derecho a libertad de reunión se ha replicado en otros países de Europa como Francia y Alemania, lo que también ha sido alertado por Human Rights Watch. Según reportó Amnistía Internacional, en diciembre de 2021, el Parlamento del estado federado de Renania del Norte-Westfalia (Alemania) aprobó una legislación que restringía el derecho a la libertad de reunión al imponer un conjunto de requisitos administrativos y ampliar las competencias estatales de vigilancia y control.

El doble discurso de resguardo a los derechos humanos viene también cargado de racismo hacia oriente. Mientras los países europeos condenan lo que ha hecho Rusia en la guerra contra Ucrania o lo que pasa en Irán y en Catar, nada dicen de los conflictos bélicos en Afganistán, Yemen, Etiopía o Palestina. Mucho menos cuestionan a Israel o el rol de Estados Unidos en las invasiones que hace a oriente, invasiones en las que Europa también participa. 

Estadio Al-Janoub. Según publicó el diario The Guardian, la cifra de personas muertas en los trabajos de construcción de estadios para el mundial podría ascender a 6.500. El gobierno catarí niega la cifra.

La visibilidad LGBTIQ+

Otro de los temas más controvertidos con respecto al mundial de Catar tiene que ver con el rechazo de parte de las autoridades nacionales con cualquier expresión que se relacione con la visibilidad de las comunidades LGBTIQ+. De hecho, el informe de Amnistía Internacional sobre Catar publicado en 2021 menciona que “el Código Penal seguía tipificando (hasta publicado el informe) las relaciones homosexuales entre hombres como un delito punible con hasta siete años de prisión. Su artículo 296 especificaba los delitos de ‘conducir, instigar o seducir a un varón de cualquier manera para que cometa sodomía o disipación’ e ‘inducir o seducir a un varón o a una mujer de cualquier manera para que cometa acciones ilegales o inmorales’”.

Al respecto, se han levantado numerosas manifestaciones de visibilización alrededor de esta causa y de los derechos de las personas que pertenecen a las comunidades. Una de ellas, y la principal quizás, es el brazalete One Love, una jineta que los capitanes de siete selecciones europeas (Inglaterra, Gales, Bélgica, Países Bajos, Suiza, Alemania, Dinamarca) planeaban usar durante los partidos de sus correspondientes seleccionados. La iniciativa nació de parte de la federación neerlandesa de fútbol como parte de una campaña de inclusión oponiéndose a cualquier tipo de discriminación, sea esta por raza, orientación sexoafectiva, cultura, fe, nacionalidad, género, edad u otro tipo.

Selección alemana manifestándose en contra de la prohibición de la FIFA de usar la jineta de One Love.

Un par de semanas antes de la copa, Khalid Salman, parte de los embajadores de la candidatura y exseleccionado con la selección catarí, le dijo a la cadena alemana ZDF que la homosexualidad era un “daño en la mente” y que cualquier persona que viajara a Catar debería “aceptar allí sus reglas”. No obstante, las autoridades cataríes reiteraron que toda persona será bienvenida y que nadie será perseguido o perseguida por su orientación sexoafectiva durante el torneo, describiendo además a Catar como “un país tolerante”.

Pese a eso, los capitanes de aquellas selecciones decidieron no llevar el brazalete. ¿La razón? La FIFA decidió aumentar los castigos a quienes rompieran los códigos de vestuario. Anteriormente, las multas eran económicas, algo que las selecciones y federaciones estaban dispuestas a conceder. Las nuevas directivas de la FIFA suponen, además de una multa económica, una tarjeta amarilla para el capitán por portar un brazalete que no sea el indicado por el órgano rector. La federación inglesa y la neerlandesa emitieron comunicados aclarando que les parecía que la FIFA había ido muy lejos para prohibir la expresión de los capitanes de las selecciones. 

Por su parte, la Football Supporters’ Association, la organización de hinchas más grande de Inglaterra, emitió un comunicado en relación a este tema. En el texto indican que “nunca más se debe entregar una Copa del Mundo sobre la base del dinero y la infraestructura. Ningún país que no cumpla con los derechos LGBT+, de las mujeres, de las y los trabajadores o cualquier otro derecho humano universal, debería tener el honor de albergar una Copa del Mundo”.

No obstante, quienes sí han hecho uso del brazalete OneLove son periodistas y embajadores, para quienes las normativas FIFA no aplican. Alex Scott, la exfutbolista y ahora comentarista inglesa, usó el brazalete durante la transmisión oficial por parte de la BBC británica. También lo usó durante el partido entre Alemania y Japón la ministra del gobierno alemán Nancy Faeser, posando incluso al lado del presidente de la FIFA Gianni Infantino. Tras sus declaraciones posteriores condenando a Catar por su historial de violaciones a los Derechos Humanos, el gobierno catarí convocó al embajador alemán para que explique sus dichos.

Alex Scott, exfutbolista y comentarista inglesa, quien usó el brazalete de One Love durante la transmisión oficial de la BBC.

Además, el equipo alemán decidió posar durante su primer partido tapándose la boca tras haber sido impedidos de usar el brazalete del arcoíris. La foto dio la vuelta al mundo y tuvo muchas interpretaciones por el público observante, incluyendo la de censura por parte del gobierno catarí y la FIFA. “No era una posición política –explicó en redes el seleccionado alemán-, los Derechos Humanos no son negociables. Negarnos el brazalete es negarnos nuestra voz. Mantenemos nuestra postura”. Tras la derrota en ese partido ante Japón, no fueron pocas las voces que culparon a la protesta política del mal rendimiento alemán. Uno de ellos fue Eden Hazard, futbolista belga. “Quizás hubieran estado mejor sin haber hecho eso y ganando”, dijo, añadiendo que “estamos aquí para jugar fútbol, no para entregar mensajes políticos”.

Hoy, no obstante, la jineta de capitán durante los encuentros tenía el mensaje “Salvemos el planeta”, mensaje aprobado por la FIFA

Protestas iraníes

Parte de las manifestaciones iraníes durante el Mundial del Fútbol.

A mediados de septiembre, Mahsa Amini (22) falleció en un hospital en Irán luego de haber sido detenida por la policía por no seguir las normas estatales sobre el uso del hiyab. Las manifestaciones no tardaron en llegar. Miles y miles de personas se volcaron a las calles manifestándose a favor de los derechos de las mujeres y contra el régimen que actualmente gobierna el país. 

Durante las protestas, más de 400 personas han sido asesinadas por la policía iraní y más de 17 mil han sido detenidas, según han informado organizaciones de Derechos Humanos del país. 

Por supuesto, el mundial ha sido escenario de manifestaciones relacionadas. En su primer partido, el equipo de Irán no cantó el himno nacional mientras la hinchada se manifestó a través de silbidos y carteles que decían “libertad a las mujeres”. Sin embargo, fue el partido contra Gales lo que marcó aún más la agenda noticiosa. Una hincha mostró una camiseta de la selección iraní con el nombre de Mahsa Amini con el número 22 (su edad). La mujer también llevaba maquillaje rojo que simulaba lágrimas. A los pocos momentos, la policía de Catar se acercó a ella, le quitó la camiseta y, poco después, la hincha tuvo que dejar el estadio. 

Hincha iraní con la camiseta en honor a Mahsa Amini.

Cabe recordar que el gobierno de Irán presionó de forma importante al seleccionador nacional, el portugués Carlos Queiroz, para quitar de la nómina de la selección al futbolista del Bayer Leverkusen Sardar Azmoun, quien ha condenado públicamente el asesinato de Amini y que ha jugado en ambos partidos de su selección durante la copa. También, en esta misma línea, a finales de octubre, la escaladora Elnaz Rekabi, fue detenida e incomunicada luego de participar en una competencia con su pelo descubierto.

Explotación de jugadores

Preocupante es la realidad que mostró el informe de FIFPro (Sindicato Mundial de Futbolistas) sobre la carga de trabajo de jugadores publicado previo al mundial y que indica que esta copa será la primera en la historia moderna en que se sobreexija tanto a los jugadores. Porque en comparación con el promedio de las últimas ocho copas, habrá casi un 80% menos de tiempo de preparación y de recuperación para los jugadores participantes (siete días de preparación previa y ocho días de recuperación posterior, en comparación con los 31 y 38 días que promediaban las anteriores copas, respectivamente). 

No solo en preparación se observa la sobreexplotación de futbolistas, sino que en minutos jugados consecutivamente previo a la copa (600 tuvo el coreano Heung-Min Son durante las primeras tres semanas de octubre), partidos como titular (Harry Kane lleva 18 en la temporada), o minutos jugados de manera consecutiva (el 75% de los minutos jugados por Kylian Mbappé con su club han sido en partidos consecutivos). Se reporta además un importante desbalance en las cargas de los planteles, con equipos que suman un 33% más de minutos jugados combinados que otros (Portugal y Brasil combinan más de 30 mil, mientras que cuatro selecciones africanas y cuatro asiáticas combinan menos de 20 mil). 

El reporte indica también que muchos jugadores han sido forzados más allá de sus límites. Vinicius Jr, jugador brasileño., por ejemplo, ha disputado 72% de sus minutos en partidos consecutivos, con 13 partidos de corrido. Sadio Mané (Senegal), quien terminó perdiéndose la copa por lesión, jugó 93 partidos desde el inicio de la temporada pasada. Kylian Mbappé (Francia) ha jugado más de 300 partidos profesionales a sus 23 años. El coreano Heung-Min Son ha viajado casi 150 mil kilómetros desde el inicio de la temporada pasada contando tanto viajes en partidos de clubes como de selección. “Estas prácticas no sustentables -indica el reporte- impactan tanto en la salud física como mental de los jugadores, además de poner sus rendimientos y longevidades en riesgo”. 

Vinicius Jr, jugador de la selección brasileña.

Esta es la primera vez que un mundial moderno se lleva a cabo a mediados de la temporada europea. En general, los mundiales siempre se han llevado a cabo durante los meses de junio y julio, una vez que las competencias del hemisferio norte han terminado, con lo que se permiten tiempos adecuados para la mayoría de los jugadores que disputan competencias en el hemisferio norte para recuperarse y preparar una competición tan intensa como un mundial de una manera adecuada. 

Es muy probable que el número de lesiones de jugadores de alto perfil aumente hacia finales de temporada una vez que las competencias locales en cada país se intensifiquen para definir a los campeones, descendidos y clasificados a torneos internacionales.

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