Jose Antonio Kast y propuestas sobre deporte: en línea con el fascismo

Con la lluvia de críticas e inconsistencias que presentaban las primeras propuestas del candidato del Partido Republicano, vino un cambio de programa. En esta segunda versión de su plan de gobierno se desdice de todos los planteamientos relacionados al deporte que tenía. Hoy presenta un plan de gobierno irrelevante para el área y sus dimensiones sociales.

La nueva versión de plan de gobierno de José Antonio Kast, presentado después de que numerosas voces de distintos sectores criticaran con mucha fuerza la primera edición, dice que recoge propuestas de Sebastián Sichel, Joaquín Lavín, Mario Desbordes e Ignacio Briones. El nuevo documento tiene un total de 57 páginas y se puede encontrar en el siguiente enlace. En términos de extensión, sufrió una reducción considerable, pues la primera versión contaba con 204 planas.

“Muchos criticaron el Programa de Gobierno que presentamos en primera vuelta, pero no cabe duda de que él recogió en lo esencial los anhelos e inquietudes de los chilenos, lo que explica el apoyo en las urnas”, explicó el candidato, añadiendo también que el nuevo foco es presentar medidas en cinco temas clave: orden y paz; crecimiento económico justo; vida digna y buena; trato equitativo y reconocimiento de la mujer; y protección del medio ambiente y desarrollo sostenible. Algunos de estos temas, no obstante, no solo no fueron tocados en el primer programa -reconocimiento de las mujeres o desarrollo sostenible, por ejemplo-, sino que el candidato ha sido un histórico opositor de cualquier medida que vaya en esta línea.

En términos deportivos, las medidas propuestas son todavía más escasas que aquellas mostradas en la primera versión. Esto, no obstante, puede ser visto incluso como algo positivo, considerando que en el primer programa estaba la abierta criminalización de las hinchadas, declarándolas ilegales, y la expansión del criticado programa Estadio Seguro y la Ley de Violencia en los Estadios.

En esta nueva versión del plan de gobierno se considera un apartado para deporte, denominado “Cultura, deporte y vida sana”. Curiosamente, los primeros cuatro puntos, de un total de ocho, tienen relación con cuidado animal, propuestas que no incluyen, por supuesto, el fin del rodeo. 

Las propuestas son solo cuatro cuatro puntos: fomentar el deporte incorporándolo de manera transversal a las políticas públicas; incentivar la práctica deportiva desde la primera infancia y el desarrollo de un plan de infraestructura deportiva para cada región; impulsar la “generación de organizaciones deportivas”; y potenciar el deporte de alto rendimiento -olímpico y paraolímpico (sic)- con énfasis en los procesos de los Juegos Panamericanos y Paramericanos (sic) Santiago 2023 y los Juegos Olímpicos y Paraolímpicos de París 2024. Este último punto, el deporte como objeto de logros internacionales, es un factor común de las distintas candidaturas de derecha a lo largo del mundo, intentando transformar la actividad deportiva en un medidor de éxito geopolítico.

El deporte o aspectos deportivos también se entrecruzan con los apartados de orden y paz, e inclusión. En el primero se menciona la recuperación de “canchas tristes” y “tomadas por bandas” y, a través de programas de recuperación, transformarlas en polideportivos techados administrados por la municipalidad y grupos de vecinos. Con respecto a inclusión, se propone que las 50 comunas más grandes de Chile tengan piscinas públicas inclusivas que serán levantadas en sitios eriazos o canchas de tierra, contradiciendo en parte al punto anterior que mencionaba la recuperación de las canchas para generar polideportivos.

Entre las propuestas de materias generales que aparecían en el primer programa y se eliminaron de esta segunda versión están los planes internacionales para perseguir a activistas de izquierda -una remembranza a la tristemente célebre Operación Cóndor llevada a cabo por las dictaduras militares latinoamericanas- y las atribuciones excepcionales que se concedían al ejecutivo para detener a discreción a personas en lugares que no fueran indicados como prisiones. No obstante, y pese a que no aparecen en la segunda versión del programa, el candidato sí defendió con posterioridad a su eliminación del plan de gobierno, algunas de estas medidas que no se ajustan a Estado de Derecho. Difícilmente pueda entenderse un gobierno de José Antonio Kast que no trate de impulsar con fuerza el primer programa publicado y duramente cuestionado.

Lo que decían las primeras propuestas

El fundador y líder del Partido Republicano hizo noticia al inicio de la campaña presidencial por negar la desaparición y tortura de personas opositoras durante la dictadura de Augusto Pinochet. Y es que el negacionismo y propuestas de corte ultraderechista fueron la tónica del candidato: un comité de Seguridad Nacional permanente, interceptación de comunicaciones a civiles, zanjas en la frontera para evitar migración, clausura del Instituto Nacional de Derechos Humanos, persecución internacional a “agitadores de izquierda” y que la flora y fauna chilena “deben pagar su derecho a existir” fueron algunas de las ideas que tuvieron cobertura en los medios de comunicación y que iban en línea contraria a la mayoría de los derechos y libertades que las sociedades han obtenido con sus luchas durante el último siglo.

Las propuestas de deporte de quien fue exdiputado siguen esa misma tónica. El primer programa de gobierno se dividía en secciones temáticas cuyos títulos se unían a su eslógan de campaña: “Atrévete”. En particular, el candidato proponía: en el apartado “Atrévete a erradicar la corrupción”, potenciar liderazgos éticos “y de colaboración” en clubes deportivos, exigiendo un estándar mínimo de buenas prácticas, algo que es vago y que en la práctica podría no diferenciarse mucho de la designación de personas de confianza en distintos puestos de elección popular durante la dictadura de Pinochet. En la sección “Atrévete a recuperar La Araucanía” se proponía potenciar el territorio como destino turístico aprovechando su “fama deportiva”; en “Atrévete a crecer con fuerza” se planteaba fomentar un entorno de trabajo saludable a través de beneficios recreativos, como campos deportivos proporcionados por las empresas; y en “Atrévete a mejorar tu barrio y la comunidad” se prometía la creación de infraestructura para la recreación, como canchas deportivas, piscinas y skateparks.

Dentro de la sección de propuestas, sin embargo, resaltaron dos ideas que, más que propuestas, el candidato mencionaba como deberes de la ciudadanía: en primer lugar, hacer deporte y, en segundo lugar, participar en programas de limpieza de ciudad, entre los que se encuentran los clubes deportivos. No quedaba claro si esta propuesta consideraba que los clubes organizados limpien o sean limpiados. Tampoco quedaba claro, y es lo más grave, que esta política no haya sido una forma de disfrazar los trabajos forzados de ciertos grupos que también mencionaba en la propuesta, como organizaciones de reincorporación social o personas privadas de libertad, entre otros.

A pesar de lo superficial de las propuestas, el exdiputado sí profundizó en lo que fue uno de sus planteamientos más preocupantes relacionado al deporte: la declaración de las barras bravas como organizaciones ilícitas. La propuesta estaba dentro de la sección denominada “Atrévete a vivir en paz” y se planteaba desde una modificación a la controvertida Ley de Violencia en los Estadios. El texto comenzaba diciendo que para “impedir actividades criminales” de las llamadas barras bravas se sancionará a las direcciones de los clubes que las financian. La propuesta también buscaba sancionar todos los delitos, faltas e infracciones cometidas por cualquier persona durante o en contexto de un partido de fútbol profesional, sin importar que sea al interior del recinto o en sus cercanías. En esa misma línea, la sanción iba a ser aplicada a “todos los hechos y circunstancias conexas a dicho espectáculo y, especialmente, a los ejecutados en el transcurso de entrenamientos, animaciones previas, celebraciones, venta de entradas, uso de los servicios de transporte público remunerado de pasajeros y desplazamientos de los equipos, de los asistentes, de los medios de comunicación y otros intervinientes a los recintos deportivos y lugares de concentración, anteriores o posteriores a un evento deportivo, que tengan como motivo o causa principal los espectáculos antes referidos”. Considerando además las restantes propuestas y posiciones en términos de orden público que aparecían mencionadas en el programa, así como también sus políticas cuyo foco era la profundización del capitalismo, existía el peligro latente de que lo anteriormente mencionado fuera utilizado para separar a las organizaciones que buscan recuperar a sus clubes, entre muchas otras organizaciones sociales vinculadas al deporte, de los espectáculos deportivos, dando mayores libertades y márgenes de acción a las sociedades anónimas deportivas.

Finalmente, en la sección “Atrévete a recuperar nuestra cultura”, proponía que TVN, el que “deberá constituirse en un agente activo en la difusión” de la cultura chilena, deberá hacer promoción a los logros deportivos sin dar ningún otro detalle.


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