Daniel Arcos: “Que la bandera de la comunidad LGTBIQ+ se esté levantando como una de lucha, me hace muy feliz”

Fuente: Instagram personal de Daniel.

El basquetbolista profesional, ganador de la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos Universitarios de Sao Paulo 2018, llamó la atención de los medios de comunicación al hablar sobre su orientación sexual. En la siguiente entrevista vamos más allá y conversamos sobre la necesidad de referentes LGTBIQ+ en el deporte, sobre el estallido social y violencia en el baloncesto. 

No esperaba ver su nombre en todos los medios de comunicación. “La verdad, yo no pensé que la carta iba a ser tan viral”, dice Daniel Arcos. El basquetbolista profesional publicó hace unos días atrás una declaración a través de su cuenta personal de Instagram: “Este día lo esperé por mucho tiempo, un desafío personal con nuevos colores en la camiseta, colores que antes miraba con vergüenza y que hoy decido vestir con orgullo”.

Y explotó todo. Decenas de titulares lo indicaban como el primer basquetbolista profesional chileno en reconocerse públicamente como homosexual. Sin embargo, algunas de las respuestas de usuarios de redes sociales señalaban que esa noticia, la de Daniel hablando sobre su orientación sexual, no debería serlo. Arcos dice que prefiere verlo desde el trasfondo: “¿Por qué estando en el 2020 recién un jugador lo hace? ¿Qué estará pasando en el deporte para que ningún otro deportista, por lo menos en mi disciplina, se atreva a enfrentar esta situación y haya pasado tanto tiempo en que nadie lo haya hecho?”.

Ganador de la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos Universitarios de Sao Paulo 2018, campeón de la Liga Deportiva Nacional de Básquetbol 2011-2012 con su club Deportes Castro y fanático del juego de Dirk Nowitzki, Daniel Arcos viene de una familia dedicada a este deporte. Su madre fue basquetbolista y su padre es presidente la Federación de Básquetbol de Chile, órgano rector del baloncesto nacional. “Ellos se vinieron a Castro y, desde que tengo noción de hacer algún tipo de deporte, ha sido con una pelota de básquetbol en el patio pasando el tiempo lanzando. Siempre hubo mucho básquetbol en mi vida”, cuenta Arcos.

Lenguaje y violencia

Fuente: Instagram personal de Daniel.

Fueron años de silencio en los que Daniel tuvo que escuchar palabras que le hacían daño. Le preocupaba ver que las nuevas generaciones siguieran perpetuando estereotipos relacionados a la homosexualidad y usaran palabras como “maricón” para insultar. Y así salió la idea de la carta. “Estoy en un momento de mi vida en que estoy seguro de lo que estoy haciendo. Ya dejé de pensar que es algo vergonzoso. Si me gritan ‘maricón’, ‘homosexual’, ‘puto’ u otras palabras que se usan como insulto y dejo que me afecten, es como si no hubiera avanzado nada”.

¿Esperabas la reacción que ha tenido la carta? 

La verdad, yo no pensé que iba a ser tan viral y que iba a llegar a tantos medios de comunicación. Si bien la orientación sexual, estando en el 2020, no debería ser noticia, creo que lo impacta es por qué recién un deportista profesional habla abiertamente de eso. La respuesta de la gente fue muy positiva. Los comentarios negativos eran en relación a que no debería ser tema, pero creo que en el fondo el trabajo con las personas que dicen eso ya está hecho. Las muestras de cariño y de apoyo de toda la gente que me ha escrito ha sido de mucha admiración, agradecimiento y de gratitud. Ahora, queda mucho por avanzar en el ámbito deportivo.

¿Y de tu círculo más cercano?

Todos mis compañeros de la última temporada se contactaron conmigo y me mandaron mensajes de apoyo. Ha sido extraño, pero me han contactado personas incluso de la selección chilena de básquetbol; a algunos de ellos los considero mis amigos. También se han comunicado los últimos entrenadores que he tenido en mi carrera como profesional, dándome su apoyo y también mostrándose reflexivos en cuanto al tema y sobre cómo han actuado ellos durante este tiempo.

Sobre los comentarios que dicen que “no debería ser noticia”, ¿qué crees tú? ¿Cuál es la importancia de esa visibilización?

Varias personas incluso me hablaban enojadas porque dicen que esto no debería ser un tema de noticias a nivel nacional, pero yo creo que la gente se queda con eso y no con el trasfondo. O sea, ¿por qué hizo tanto ruido el que un jugador, siendo el 2020, hable abiertamente sobre su orientación sexual y que eso sea titular en muchos medios? Y voy al otro lado: ¿Por qué, estando en el 2020, recién un jugador lo hace? Creo que no se llega a pensar en el motivo que hay de fondo: qué estará pasando en el deporte para que ningún otro deportista, por lo menos en mi disciplina, se atreva a enfrentar esta situación y haya pasado tanto tiempo en que nadie lo haya hecho. 

Y ahí está la importancia…

Claro, uno de los motivos por lo cual lo hice es porque siento que si no se visibiliza, va a seguir ocurriendo lo mismo. Al avanzar mi carrera como deportista, me di cuenta de que año a año, los jóvenes que iban entrando al equipo adulto seguían haciendo las mismas burlas relacionadas a la homosexualidad, y que el lenguaje no cambiaba. Sentía que ese círculo nunca se iba a romper. Ahí dije que quizá con mi mensaje podía hacer un alto a eso y tal vez, no todos, pero algunos de los que trabajan en el básquetbol -ya sea jugadores, profesores, preparadores físicos, utileros, dirigentes- se den un tiempo y reflexionen. Yo creo que ese era mi mensaje: estamos a tiempo de hablar mejor, de pensar antes de decir ciertas palabras. Uno nunca sabe sobre las batallas internas que puede estar teniendo la persona que está al frente y cómo le puede afectar lo que decimos.

Y en ese sentido, ¿has podido observar algún tipo de violencia en el basquetbol?

Personalmente, nunca me han agredido de forma directa. O sea, un jugador y otros entrenadores me trataron de sacar del partido y me insultaron. Yo nunca había hablado de mi orientación sexual antes de esta carta con personas relacionadas al básquetbol, solo con un amigo, eran puras suposiciones. Me lo habían dicho como insulto, pero yo no me sentí ofendido. Sé que la falta de educación y otras cosas pueden causar odio o malestar, pero eso es problema de ellos. 

Yo siento que las palabras crean realidad y uno se desenvuelve en un contexto donde esas palabras crean un estereotipo. Que un entrenador diga “están jugando como maricones” o “están pegando como las mariquitas”, también es violencia, es un ataque psicológico que se le hace a los jugadores y eso lo he escuchado en muchas oportunidades. No he sabido en el básquetbol que hayan agredido físicamente a alguien por su orientación sexual, de hecho soy el primero que lo habla públicamente.

Deporte, referentes y estallido social

Fuente: Instagram personal de Daniel.

Con 1 metro y 96 centímetros de altura, Daniel, quien es terapeuta ocupacional de profesión, entrenaba básquetbol de lunes a viernes, dos veces al día, hasta dos horas por cada entrenamiento. Al menos, hasta que lo pilló la cuarentena. Con su equipo alcanzaron a ganar la fase de clasificación para estar en la próxima temporada, pero la liga nacional se tuvo que suspender. 

¿Crees tú que el deporte tiene un rol en los cambios sociales?

El deporte claramente tiene un rol en el cambio social. Yo creo que todas las personas son agentes de cambio desde la vereda en que estén, pero en el deporte claramente sí. Muchas veces hay jugadores que no se dan cuenta de que son referentes para niños, niñas, para hinchas, incluso para adultos o adultos mayores que les gusta el deporte. Creo que lo que practican y lo que predican las o los jugadores puede tener algún tipo de influencia en la opinión, en el pensamiento de la persona que lo sigue y admira. Y no solo eso: el deporte va mucho más allá y puede hacer cambios bastante grandes; tiene muchas aristas, no es solo victorias o derrotas. 

Y desde tu vereda, ¿cómo viviste el estallido social?

Durante el estallido social, creo que ha habido un cambio en cuanto a visibilizar todas las injusticias que por años Chile mantuvo en silencio. Sabíamos que existían, pero se normalizaban, se daba vuelta la página y seguía lo mismo. Una normalidad que nos impusieron por muchos años. 

Personalmente, no pude ir a ninguna marcha en Santiago. Soy de Castro y la vida deportiva absorbe, pero miraba los medios de comunicación y me sorprendía que se levantaran muchas banderas: la bandera de Chile, la del pueblo mapuche, incluso la de la comunidad LGTBIQ+. En ese tiempo, aún no hablaba de mi orientación sexual y me daba esperanza ver que esas personas que estaba marchando se entendían como iguales, juntos por la misma causa. Creo que eso es algo valorable y que demuestra que ha habido un avance, un cambio de pensamiento y que de alguna forma estamos avanzando. Falta mucho, pero ya que la bandera LGTBIQ+ se esté levantando como una de lucha, me hace muy feliz. 

Durante la revuelta, se levantaron ciertas figuras del deporte de la comunidad LGTBIQ+ como Catalina Carrillo o Macarena Orellana, ambas activistas lesbofeministas, que han estado marcando la diferencia y, quizá sin quererlo, se han convertido en un referente. ¿Crees que podrías ser también uno?

Lo de Macarena y Catalina me parece genial. Sí marcan la diferencia, porque creo que hay que atreverse a ser, a levantar la voz, más en una sociedad que critica tanto, que es especialista en normalizar y moralizar cosas. Toda mi admiración hacia ellas. Creo que yo recién empecé mi camino con esta carta. 

Han sido días muy largos en los que he seguido reflexionando este tema. No sé si tenga la responsabilidad de convertirme en un activista o un referente, pero creo que ya no me voy a callar más. Pasé mucho tiempo en silencio y tengo muchas ganas de que esto avance. Creo que la gente adulta, de los 30 para abajo, ya lo tienen claro: somos la generación bisagra para cosas más grandes. Nos movemos por la sociedad que nosotros queremos, en la que las nuevas generaciones puedan vivir, hacerles camino para que crezcan en un lugar más seguro, que se sientan parte con todas las diferencias que tengan. 

¿Deberían haber más referentes?

Sí, deberían existir más referentes de la diversidad sexual en el deporte, obviamente, para que las personas se vayan identificando. La orientación sexual y la identidad de género no tiene nada que ver con el desempeño deportivo. Entonces, si más atletas se atreven a hablar, pueden ayudar a que más personas se sientan parte de una comunidad y, como me han escrito mucho, sentir apoyo, contención y ser esa voz que les gustaría ser.

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