James McClean: La defensa inquebrantable de unos ideales

Ilustración: Miguel Rodrigues

Cesc Ballester
Sociólogo

James McClean, el futbolista irlandés del Stoke City, dio que hablar fuera de los terrenos de juego con otro gesto que ha enfadado de nuevo al unionismo británico, al colgar en una famosa red social una foto en la que aparece encapuchado ante sus hijos y con una frase que versa “Today school lesson – History” (Lección de escuela de hoy – Historia).

Para entender las distintas reivindicaciones del jugador, hay que empezar por el lugar de su nacimiento. McClean nació en el barrio de Creegan, en el Derry más nacionalista, y muy cerca de donde se inició en 1972 la marcha que desembocó en el Domingo Sangriento, cuando soldados británicos dispararon a manifestantes con el resultado de un total de 14 víctimas mortales. Allí comenzó a jugar al fútbol, en el Derry F.C., equipo que tenía su estadio, el Brandywell, en la zona entonces conocida como “Free Derry” (Derry libre), caracterizada por un fuerte sentimiento nacionalista católico irlandés.

Más tarde, McClean daría el salto al fútbol inglés, donde surgirían la mayor parte de las polémicas por la defensa de sus ideales.

La negativa a jugar con la selección del Ulster

Tras pasar por las categorías inferiores de la selección de Irlanda del Norte y llegar a jugar un total de siete partidos con la selección Sub-21, McClean decidió rechazar el llamado a la selección absoluta, o adulta, tras ser convocado para un partido contra el combinado de Islas Feroe. Esta negativa le permitiría, en el mediano plazo, estar disponible para jugar por el combinado de la República de Irlanda, país independiente del Reino Unido. El jugador de Derry tenía muy claro que su selección era la irlandesa; sentimiento que a los pocos meses recibió su recompensa al ser llamado por el entonces seleccionador Giovanni Trapattoni. Una vez convocado para la Eurocopa de 2012, el jugador declaró “no hay mejor sensación que la de representar a tu país en la Eurocopa”. Estas declaraciones le costaron amenazas por parte del unionismo británico, unas amenazas que serían las primeras pero no las últimas de su carrera futbolística. 

Rechazo al uso del “Poppy”

La primera polémica del jugador irlandés en tierras inglesas vino por la negativa a utilizar el símbolo de la amapola en su camiseta. Esta amapola se utiliza cada 11 de noviembre (“Poppy Day”) como símbolo de honra a los soldados caídos en todas las guerras protagonizadas por la mancomunidad de naciones (conocida en inglés como Commonwealth, organización de países soberanos independientes y semi independientes que comparten un lazo histórico con el Reino Unido), incluso en las operaciones contra los irlandeses. En palabras de McClean, “si este día representara a los caídos en las dos Guerras Mundiales, la llevaría sin ningún tipo de problema. Pero representa todos los conflictos en los que Gran Bretaña ha estado involucrada. Por la historia detrás de Derry, no puedo llevar algo que simbolice esto“. Este gesto de memoria histórica lo ha repetido en todos los equipos ingleses en los que ha jugado (Sunderland, Wigan Athletic, West Bromwich Albion y Stoke City). Y, como no, le ha llevado amenazas de muerte y silbidos de los aficionados, tanto de los adversarios como de su equipo.

Amapola que utilizan los equipos ingleses durante el “Poppy Day”

Rebeldía ante el himno inglés

Durante un partido de pretemporada en Estados Unidos contra el West Bromwich Albion, McClean se negó a mostrar afecto al himno inglés y dio la espalda a la Union Jack, como se conoce a la bandera unionista o del Reino Unido. Este hecho le costó una amonestación por parte del club y los silbidos de parte de sus propios aficionados cuando tocaba el balón en cada partido.

La polémica lección de Historia

La última polémica ha venido durante estos días de confinamiento, cuando el jugador irlandés subió una “historia” en la red social Instagram en la que aparece encapuchado con el pasamontañas característico del I.R.A. (Irish Republican Army, o ejército de la república irlandesa en español) delante de sus hijos. La foto fue publicada con la frase “Today school lesson – History” (Lección de escuela de hoy – historia) junto a un emoji sonriente. Un toque de humor para recordar parte de la historia de la lucha de su país contra la ocupación británica que no ha sentado bien ni a los aficionados ingleses, como ya es costumbre, ni a su club, que le ha impuesto una sanción de dos semanas, el acuerdo de eliminar su cuenta de Instagram y la emisión de disculpas públicas.

Así pues, el episodio vivido estos días se suma a las críticas recibidas desde prácticamente el inicio de su carrera deportiva y que, desgraciadamente, lo acompañarán hasta que cuelgue las botas. Muestras de rechazo que se acentúan con mensajes anónimos, como los que recibió el día de su cumpleaños en 2019 con frases como “feliz cumpleaños y muere” o “no te gusta este país y no nos gustas”. Amenazas que han llegado a ser tan duras como las llamadas al diario cercano al Sinn Fein, An Phoblacht, en la que le deseaban “su muerte a tiros y que su cuerpo fuera arrastrado más allá de su tumba”.

Unas amenazas que el futbolista ha comparado con las muestras de racismo que reciben algunos jugadores de la Premier League, pero, a diferencia de estos, James McClean no recibe ningún apoyo por parte de los organismos deportivos ingleses, lo que ha llevado al jugador a declarar que “las autoridades futbolísticas inglesas son hipócritas y cobardes”.

Más allá de las polémicas identitarias, James McClean merece ser visto y estudiado como un jugador de fútbol con ideales nacionalistas firmes, que lucha por la libertad de su país y que es extremadamente solidario, ya que no duda en recaudar fondos para organizaciones de su tierra. Algunos ejemplos de esto son la entrega de su camiseta del Sunderland firmada, en beneficio de una casa de acogida de niños en Dublín; la donación de 1500 libras por una bicicleta para un niño con espina bífida; y otros gestos para personas con problemas de alcoholismo, entre ellos a la Foyle Valley House de Derry, un organismo que trata a mujeres con problemas con el alcohol.

Una de las tarjetas recibidas por McClean durante su cumpleaños. Parte de la traducción es “Los irlandeses son una raza de parásitos endogámicos subhumanos que se reproducen como gusanos. Domingo Sangriento. Sangriento. Mucha risa”.

Estos actos solidarios le han costado, como no, más amenazas y rechazo por los que siempre acompañan sus acciones con críticas. McClean respeta esta situación con un mensaje claro: “la gente tiene sus propias opiniones. Ellos tienen sus creencias y yo las mías. No me arrepiento, el próximo año haré lo mismo”.

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