¿Es un delito ser Evertoniano?

Felipe Trejo
Agrupación de Acción Evertoniana

Como siempre, llegamos atrasados; como siempre, desde que nos obligan a subir por avenida Padre Hurtado, llegamos corriendo. Porque nadie se percató cómo avanzó todo esto desde que nos castigaron por defender la casa.

Después de que bloquearon a Miguel, Gustavo, Nicol, al cabezón y hasta al Christian, solamente por ser parte de este movimiento para la apertura de la Corporación, todos esperábamos presencia de guardias, y hasta esas revisiones indignas que ya alejaron a nuestras viejas, nuestros hijos y parejas, pero nosotros la aguantamos toda por ver al Eforé.

Hasta que estábamos ahí, cerca de la entrada por Laguna. Saludamos al cabezón y a solo cinco pasos escuchamos cómo se abrían dos puertas. “No te creo”, pensé, pero pasó. Bajaron dos efectivos de civil, mostrando su placa gritando: “¡buenas noches, documentos!”. 

Obviamente accedimos; ellos, con la impaciencia que los caracteriza. Mi amigo les preguntó si era rutinario. No supieron qué responder. Nos devolvieron los carné y se fueron al auto, donde siguieron esperando a hinchas. Luego vino la revisión exhaustiva en la puerta. A algunos les hicieron sacar los zapatos y calcetas mientras otros llegaron a la galería sin ánimo de nada, porque ya ni sabes qué pensar, menos qué decir.

Y cayó un gol. El que supone ser el orgasmo más grande del fútbol cayó frente a nuestra galería pero el grito se escondió en mi tristeza por ver lo que está pasando. “¡A Everton lo están matando!”, escuché desde la boca de uno de los cabros y entendí que no estoy sólo. Era gol de Everton, pero el grito de gol fue ahogado por nuestra pena. Apagaron nuestra alegría con su robo, con esta persecución y con toda esta mentira que tejen alrededor del amor de nuestras vidas.

Están matando a Everton y están matando el fútbol, porque hemos intentando hasta jugar sus reglas con tal de abrir un espacio de participación. No han querido porque tienen mucho que ocultar.

Y ahí es cuando me pregunto si a ellos alguien los revisará o presionará. ¿Les pedirán antecedentes consultando cuánto se habrán robado? De seguro que no, y es por eso que somos nosotros quienes debemos reaccionar.

Porque ser Evertoniano/a no es un delito, es lo más hermoso que nos podría unir. Los y las llamo a organizarnos para recuperar Everton, dejar de lado diferencias copiadas de supuestas barras bravas para iniciar un movimiento que pueda ser replicado en todo el país, teniendo como soporte la modificación a la ley de sociedades anónimas, donde se establezca que las corporaciones tendrán peso real en las decisiones de los clubes.

Bajo esa lógica, no dejaremos de gritar que abran la Corporación, porque contamos con la fuerza de la razón y estamos del lado correcto de la historia. La que quiere un Everton abierto a su gente y no de propiedad de unos pocos empresarios que no tienen sentido para la inversión y que además carecen de toda orientación social.

No nos dejemos confundir. No queremos que se vayan los empresarios mexicanos para que otros tomen el control bajo la misma mirada corporativa, queremos que Everton sea para todos y todas, para personas comunes y corrientes que siguen y aman a Everton, construyendo comunidad y proyectos comunes durante toda la semana y no sólo en 90 minutos. Estamos exigiendo un derecho propio amparado en la ley y que irregularmente nos fue robado por la mafia política de Viña del Mar.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s