Cristóbal Yessen, boxeo, Sename y violencia institucionalizada

En un deporte cada vez más mercantilizado y donde las figuras son vistas como modelos publicitarios y de consumo, son pocas las voces que emergen para involucrarse en aspectos sociales y cuestionar el orden establecido. Cristóbal Yessen, exboxeador, es uno de ellos y tiene claro que cumple un papel distinto: “la gran mayoría de los deportistas están desvinculados de su rol social, siendo el ego, los lujos y la obtención de logros las únicas metas, no el estar al servicio de la comunidad”.

¿Cuál es tu diagnóstico del deporte actual?

Es una empresa más. Creo que el deporte ha dejado atrás los valores y la superación personal, dando paso a la mercantilización excesiva que desdibuja la esencia de la actividad. Sí, el deporte hoy es un negocio, lo vi en mi área. Si no tienes un buen promotor, por ejemplo, no llegas a ninguna parte.

¿Y qué puede o debería hacer el deportista para combatir esta situación?

Lo primero es tener conciencia de dónde vienes, sobre todo si es de bien abajo. Eso facilita bastante la orientación de la visión social. Tal vez si formáramos más sindicatos de deportistas podríamos sacar la voz frente a diversos temas que nos atañen. Me gustaría, por ejemplo, que existiera una voz más clara frente a temas como los asesinatos en el Wallmapu y de varios dirigentes sociales.

En ese sentido, ¿consideras que tu caso es especial?

No, no me considero para nada especial, solo soy uno más de muchos y muchas que queremos algo mejor para este país.

CONOCIMIENTO DE CAUSA

Cristóbal constantemente colabora en centros del Servicio Nacional de Menores. Su vida comenzó marcada por el Sename: desde sus primeros meses hasta los siete años vivió en uno de sus centros. Luego de eso, arrancó.

¿Cómo volviste a vincularte con el Sename?

Volví a Cread (Centro de Reparación Especializada de Administración Directa) Pudahuel, que fue desde donde huí, por la carta que me envió un niño de ahí. Fue en ese momento en el que comencé a recorrer hogares. En algunos hice talleres deportivos, en otros charlas, pero siempre gratuitos. Hoy me siento afortunado de haberme escapado. Comprendo al niño o niña que escapa, quizás si me hubiese quedado en el hogar, estaría muerto.

¿Y qué significó y significa Sename para ti?

Sename es una institución que no vela por los derechos de los niños, niñas y adolescentes (NNA), sino por los derechos económicos de un sector que ha visto cómo una necesidad social puede dar paso a una verdadera industria de vulneración de derechos, generando así nuevas necesidades, más programas y con ello más recursos.

¿A qué se acostumbra un niño siendo parte de Sename?

Un niño o niña en Sename no tiene posibilidad de estudiar, eso depende finalmente de la dirección del hogar, y si el niño o niña es expulsado, tampoco existe alguien que luche por sus derechos. Los casos más “complejos” pasan empastillados. Para el resto está la pequeña gama de actividades ocasionales que se presentan. Las redes sociales de Sename publican las mismas dos actividades decenas de veces, pero estrictamente no se generan instancias culturales o de esparcimiento frecuentemente. Entonces, tenemos que los adolescentes dependen de este tipo de talleres, pero finalmente pasan todo el día en sus piezas fumando o aspirando el gas de algún encendedor.

¿Pueden recibir algún tipo de formación los niños que están hoy en centros de Sename?

Hoy no existe ninguna política educativa, deportiva o garantía de derechos, que sea constante y permanente. Pensemos que todo los que es para NNA, desde un cuaderno hasta una pelota, es un trámite tremendo con todas la trabas posibles, porque mientras más abaratan costos, hay más dinero para empozar. Porque el manejo presupuestario es absolutamente poco transparente. ¿Cómo se explica que dineros destinados a niños y niñas terminen en las cuentas corrientes de organismos colaboradores? Solo el año pasado se empozaron 9 mil millones de pesos en las cuentas corrientes de estas instituciones “sin fines de lucro”.

¿Hay vulneración de Derechos Humanos en Sename?

Partamos desde el origen: Sename se fundó en dictadura. Muchas de las prácticas de esa época -impunidad política o la distinción de criterio según clases sociales- se naturalizaron. Si miras de manera amplia, el estado constantemente viola Derechos Humanos de los pobres, no brindándoles salud; o de mapuches, inventado pruebas falsas en juicios. En el caso de Sename, ni siquiera existe la garantía de no ser abusado. ¿Y por qué es importante volver al origen? Porque la dictadura realizó una transformación social y económica a punta de pistola. Un grupo armado decidió imponer el modelo neoliberal, en donde las personas valían según lo que podían producir. La educación, salud e incluso la vida dependen del dinero. Frente a esta lógica, grupos como niños y ancianos son constantemente vulnerados en sus derechos.

Tras este mural, ubicado en el Centro Metropolitano Norte de Sename, se encuentran viviendo con todo tipo de comodidades los criminales de Punta Peuco.

¿Y cómo puede defenderse un niño ante esto?

No puede, por eso se escapan. El sistema de denuncias que tiene Sename es garante de abusos e impunidad, porque la denuncia del niño, niña o adolescente se informa a Sename a través de una circular generada por la residencia. Muchas veces ni se toman la molestia de generarla, y, si llega a Sename, son ellos quienes determinan si denuncian a la fiscalía o no. Lo que esto provoca es que nos enteremos de gran parte de los casos de abuso sexual infantil por supervisiones de instituciones externas a Sename.

Finalmente, es un problema que el Estado delegue a privados estos cuidados, porque evade su responsabilidad y deja de cumplir lo establecido en la convención de derechos del niño, que, recordemos, este país firmó.

SOLUCIONES

El diagnóstico es claro, pero las soluciones no lo son tanto. La disputa a nivel político todavía está en los medios, y se ve difícil encontrar consensos. Pero una cosa es el consenso y otra es que dicho consenso sea realmente una solución. Para Cristóbal, debemos considerar que “todas estas medidas parten de personas absolutamente ignorantes y que jamás se han dado un minuto para hablar con niños y niñas en los hogares”.

¿Qué opinas de la separación que se pretende hacer entre niños “rescatados” y niños “con prontuario”?

Es que es un efecto en cadena. Niños en riesgo de vulneración, casos de pobreza extrema, por ejemplo, pasan a ser niños vulnerados en hogares, y esto a su vez genera “niños a complejos” que terminarán siendo infractores. Entonces, el Estado, al descuidar su rol en materia de protección de derechos, termina “fabricando” estos destinos.

¿A qué debería apuntar el Estado?

Al fin de Sename. El fin de este sistema para dar paso a uno de vinculación familiar y, en los casos que sea necesario, a un apoyo potente a las familias. Los niños y niñas no solo necesitan una casa bonita, también una familia que los guíe y quiera. Llama la atención que en Sename solo caigan niños pobres. Esto no significa que los niños de familias más “pudientes” no sean vulnerados, pero en esos casos los tribunales hacen esfuerzos para localizar algún familiar, incluso más allá de su árbol genealógico, para evitar la institucionalización. En el caso de un niño o niña pobre, eso no ocurre.

¿Existe voluntad política para resolver la crisis de Sename?

Si vamos al origen de esta crisis -que parte con los informes, las muertes, torturas y abusos sexuales de niños, niñas y adolescentes-, no existe ninguna voluntad política, ya que los temas hoy son el aumento de financiamiento a privados, incluyendo organizaciones que violaron derechos de los niños y niñas sistemáticamente. Es decir, ¿a través de un aumento de recursos, un funcionario acostumbrado a abusar lo va a dejar de hacer? Esa lógica es impresentable. Solo un dato: de los fondos de subvenciones, el 70% se destina al pago de personal, en programas que no existen o en funcionarios que ni siquiera asisten a trabajar. Creo que este gobierno, en complicidad con parlamentarios, entregaron un premio no solo al hogar que se esfuerza, sino que también al “tío” que golpea al niño y le vuela los dientes, o a la “tía” que hace comer de su propio vómito a la niña. Inclusive al personal hoy investigado por abuso.

¿Qué se puede pensar de parlamentarios que en teoría no están alineados ideológicamente con el gobierno y que aun así creen que el aumento de subvenciones es la solución?

La única ideología que une a este grupo político es la ideología económica.

¿Cómo así? ¿Quiénes más son rostros de este negocio?

En estos temas siempre se habla de la DC, pero no son solo ellos. También es la derecha y varios otros partidos que ven a Sename como un botín. Porque gran parte de los recursos se van a las cuentas corrientes de estos organismos. Entonces, uno se pregunta: ¿de verdad creen que somos tan estúpidos como para tragarnos sus supuestos actos filantrópicos?

Por ejemplo, está Rodrigo Álvarez (UDI), exministro de Piñera, en Fundación Don Bosco, a quienes solo el año pasado les regalaron un hogar. En Ciudad del Niño tienes a Edmundo Crespo (RN), colaborador de Pinochet, alcalde de Viña del Mar designado por el dictador entre 1979 y 1982. También están Augusto Iglesias, exsubsecretario de Previsión Social de Sebastián Piñera; Alejandro Jara Lazcano, ex embajador de Augusto Pinochet en Colombia en 1975; y Jorge Burgos, DC exministro del Interior de Bachelet.

Podemos hablar también de que Gabriel Boric no ha sido capaz de contestar por qué está de acuerdo con aumentar recursos a ONGs acusadas de violar Derechos Humanos, y omiten que serán estas mismas instituciones que harán “borrón y cuenta nueva” para continuar “cuidado niños y niñas”. Paralelamente a las mesas del acuerdo exclusivo por la infancia, nos enteramos que tiene intereses particulares con un OCAS donde participa su familia (N. de E.: Hogar Ignazio Sibillo, Punta Arenas).

Podríamos hacer una lista larga y todos los organismos colaboradores de Sename que no solo se llevan más recursos, sino que también los más protegidos hasta el punto de la impunidad frente a la muerte de un niño, están relacionadas al menos a un político. Y el botín se ve también a nivel de regiones, donde, por ejemplo en La Araucanía, se llenaron las plazas con militantes de Evópoli, y en Santiago con militantes RN. Y hablamos de militantes militantes, que no tienen preparación ni conocimiento técnico.

¿Existen políticos que apunten en la dirección correcta?

Siento que la diputada Pamela Jiles va hacia allá, que está en esa construcción. Me gustaría que recorriera más hogares, que hablara con los niños y niñas. Lamentablemente, he visto más políticos defendiendo intereses de organismos colaboradores, omitiendo sus vínculos familiares o las múltiples denuncias de abusos sexual infantil. Todo sin el más mínimo cuestionamiento. Respecto a eso, se está actuando con la misma plantilla de la iglesia católica y toda su maquinaria de encubrimiento.

Imágenes cortesía de Cristóbal Yessen, obtenidas en un taller gratuito realizado en el Centro Metropolitano Norte.

2 thoughts

  1. Tal cual, aunque #Sename no es sólo instituciones colaboradoras del área de protección de derechos. También #Sename es actualmente, los centros de Administración Directa tanto de Justicia Juvenil o RPA como los Cread y desde agosto del año pasado las bulladas residencias familiares, estás últimas ligadas a protección. También #Sename son un sinnúmero de programas ambulatorios y por lo mismo, dinero dando vuelta.
    En el grueso sin duda, es así. Pero al focalizar, hay particularidades de cada espacio que invitan a ver el vaso medio lleno, sobre todo al estar día a día.
    #Sename es aún, aunque no se quiera, un montón de niños, niñas y adolescentes vulnerables y muchos trabajadores que se esfuerzan a diario por brindarles algo un poco mejor, aún aunque a veces tengamos que dejar a un lado a nuestras propias familias, a nuestros hijos.
    Convengamos en que la maquinaria #Sename, como industria, no resiste más y debe terminar. Ojalá no existiera nunca más algo similar, ¿será posible si sabemos lo que ocurre hace años y aún, no somos capaces de cortar con el mercantilismo de la infancia vulnerable?

    La culpa es de la sociedad, del Estado que somos todos. #NoMasViolenciaInstitucional

    Alberto Yévenes Catril
    Presidente Regional de La Araucanía
    Anfur Sename

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s